Los sulfitos son sales inorgánicas que se utilizan como aditivo en algunas bebidas y alimentos. Son derivados del azufre y normalmente se forman de manera natural en algunas bebidas alcohólicas. Estos descomponen la vitamina B1, la cual es imprescindible para nuestro organismo. Por lo que si se utilizan como aditivo no se hace en aquellas bebidas o alimentos que tengan dicha vitamina.
Es uno de los aditivos más comunes ya que tiene propiedades antifúngicas, antimicrobianas y antioxidantes, entre otras. Actúan como conservante haciendo que las bebidas o los alimentos aguanten más tiempo. Los sulfitos se encuentran en pequeñas cantidades y en ciertas ocasiones son “beneficiosos” para proteger la vitamina C de los zumos. No obstante, siempre deben de ingerirse con moderación
Los sulfitos y su función principal
La principal función de los sulfitos es atrasar y reducir la oxidación de los alimentos. Con ese aditivo éstos se mantienen con buen aspecto y sabor durante más tiempo. Evitando de esta manera el crecimiento de microorganismos. Están presentes en una gran variedad de productos, sobre todo en latas de conservas o platos preparados. Por eso este tipo de productos deben de consumirse con bastante moderación, además así también evitaremos posibles reacciones alérgicas que puedan causar por un consumo excesivo.

¿Cuáles son los alimentos y bebidas que contienen sulfitos?
Si observamos el etiquetado de los productos podremos apreciar que existen muchos que contienen sulfitos, y seguramente no lo sabíamos. Los más comunes son los siguientes.
El vino y la cerveza
En estos productos puedes encontrar la presencia de sulfitos. Este aditivo evitará el crecimiento de moho o bacterias, que en caso de no llevarlo se echarían a perder rápidamente.
Zumos
En este caso, solo vas a encontrar sulfitos en aquellos zumos donde su uso esté autorizado (naranja, piña, uva). No en todos se agrega este aditivo.
Frutas deshidratadas
Puedes encontrar sulfitos en algunas frutas deshidratadas como en el tomate seco, los arándanos o las pasas.
Preparados de carne
Para mantener el color y el sabor de algunas carnes se les añade sulfitos. En el etiquetado puedes comprobar la presencia de este aditivo, como por ejemplo en el pack de salchichas, hamburguesas o carne picada.
Latas de conservas
La mayoría de las latas de conservas contienen sulfitos, por lo que deben de consumirse con bastante moderación. Al actuar como conservante en muchas de ellas podrás encontrar la presencia de este aditivo.
Crustáceos o moluscos
Una práctica muy común para mantener el color vivo y fresco de los crustáceos o moluscos es agregar sulfitos. De esta manera se conservarán mucho mejor.
Hay muchos productos que contienen sulfitos pero es una sustancia que se encuentra muy controlada y regulada. Los sulfitos son perjudiciales para la salud si los ingerimos en grandes cantidades ya que ayudan a desarrollar alergias sin necesidad alguna. Los sulfitos, si no son necesarios, es mejor evitarlos. Siempre es mejor llevar acabo una dieta equilibrada y saludable, eligiendo productos naturales.

El mito de la resaca por los sulfitos
Una de las bebidas alcohólicas que contiene sulfitos, es el vino. En algunos casos son naturales y se producen a través de la fermentación. También, pueden ser añadidos para preservar el aroma y el sabor del vino, por ejemplo. Pero, aunque esta bebida contenga dicha sustancia, la resaca no la provoca los sulfitos, esto es un mito. Si que es cierto que hay personas con intolerancia o alergia a los sulfitos, por eso a la mañana siguiente podemos tener malestar u opresión en el pecho entre otros síntomas, y si se ha bebido moderadamente (1-2 vinos), no es resaca.



