Hay muchas formas de hacer una crema de calabaza. Puedes preparar los ingredientes en el horno y después pasarlos por la batidora o bien cocinarlos todos en una cacerola. Además, puedes agregar los ingredientes al gusto y potenciar más unos sabores u otros así como hacer una crema de calabaza ligera, especiada o más consistente.
Me encanta innovar en la cocina y suelo preparar siempre recetas diferentes, como las cremas de verduras. Estos platos los suelo cocinar según los ingredientes que tenga a mano en casa, pocas veces hago la misma receta. Pero en el caso de la crema de calabaza hubo una que me conquistó el paladar. Por eso voy a compartir la receta más fácil de hacer para que tu crema de calabaza siempre quede súper sabrosa.
Esta receta de crema de calabaza no tiene gran misterio, la clave está en medir la cantidad de los ingredientes y cocinarlos todos en el horno. Este electrodoméstico aportará más sabor al plato de cuchara. Si no tienes horno puedes cocerlos sin problema pero no tendrá el mismo sabor. Presta atención porque así es cómo hago la crema de calabaza con la que todos se chupan los dedos.

Cómo hacer la crema de calabaza en el horno
Para hacer la crema de calabaza en el horno para 4 personas vamos a necesitar 500 gr de calabaza, 1 puerro, 1 cebolla, 4 dientes de ajo, 1 zanahoria, 1 patata mediana, 1 litro de caldo de verduras, 250 ml de nata líquida para cocinar, pimienta negra, sal y aceite de oliva virgen extra. Con estos ingredientes y estas cantidades la receta va a quedar la mar de sabrosa.
Comenzamos precalentando el horno a 180ºC. Mientras vamos a lavar la calabaza, la cual compro ya cortada en trozos y pelada (para ahorrar tiempo en casa), la zanahoria y la patata. Pelamos la zanahoria y la patata y dejamos ambos ingredientes sin cortar. Por otro lado, pelamos la cebolla y la cortamos por la mitad y los ajos solamente los pelamos.
Cuando tengamos todos los ingredientes preparados los colocamos en un recipiente apto para horno. No deben de quedar amontonados, deben de estar unos al lado de otros. Agregamos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal. Tapamos con papel de aluminio y horneamos a 180ºC durante 30 minutos. Transcurrido este tiempo destapamos el recipiente y controlamos el punto de cocción de los ingredientes. Si les faltase un poco cocinamos 5 minutos más, o el tiempo que haga falta, pero sin tapa.
Mientras se hacen los ingredientes en el horno calentamos el caldo de verduras en una cacerola y transcurridos 10 minutos agregamos la nata líquida para cocinar. Removemos para que se mezclen bien y apagamos el fuego. Cuando estén todos los ingredientes listos los ponemos en una batidora de baso y trituramos hasta obtener una crema homogénea y libre de trocitos.
A la hora de servir la crema en platos puedes agregar huevo cocido picado, picatostes caseros y taquitos de jamón serrano. Esta es la receta que más me gusta y que siempre triunfa en mi casa. El horno aportará mucho más sabor a la receta que cocinado todo en una cacerola, eso te lo aseguro.


